martes, 11 de diciembre de 2012

Entrevista a José Manuel Pérez Padilla, autor de "La traición"



En “La Traición” se nos muestran dos caras opuestas de la vida. La más fría, calculadora y sin escrúpulos se nos muestra en la historia de Álvaro Duarte, un asesor financiero al que le hacen un encargo muy especial y atractivo, algo arriesgado, pero que le puede reportar unos grandes beneficios. Álvaro se ve envuelto entonces en una trama trepidante que le lleva a Barcelona y de ahí a Milán. Todo marcha bien hasta que sigue cayendo en una espiral de tentaciones que le llevan a cometer varios tipos de traición.
Por otro lado tenemos la historia de Beatriz, la pareja de Álvaro, se puede decir que ella es el contrapunto, la otra cara de la moneda. Su trabajo es creativo, se trata de una restauradora de arte, en especial de pintura flamenca. Su relación se balancea varias veces en los últimos años en la cuerda floja, hasta que Álvaro, antes de realizar su viaje, le propone matrimonio. Beatriz, duda y él le da de plazo para su respuesta hasta que vuelva, dos semanas después, pero en dos semanas, pueden suceder muchas cosas. Otro personaje importante en esta trama es Carlos, un compositor, profesor de piano en el conservatorio y director de orquesta, que enviuda y se halla sumido en una profunda tristeza. Su capacidad de amar es inmensa y hermosa.
Nos metemos de lleno en la historia, que es además muy rica en detalles, descripciones, muy visual, casi cinematográfica, podemos imaginar con facilidad los personajes y situaciones. Es de ritmo ágil y vamos pasando sus páginas con avidez para saber que pasa con estos personajes.


José Manuel Pérez Padilla es el creador de esta historia, jerezano, arquitecto técnico y apasionado de la fotografía.


-José Manuel, cuéntanos un poco en qué te inspiraste para crear esta intriga empresarial, y de tu interés por este tema.

La idea original era contar la historia de la transformación de una persona empujada por las circunstancias que lo rodean. Cuando la trama estaba bastante desarrollada, apareció el prensa la noticia sobre Jérôme Kerviel, un broker que causó la pérdida de unos cinco mil millones euros a la empresa para la que trabajaba. Eso apuntaló mi historia e hizo que me decidiera a seguir adelante con ella.


-Además de la literatura y la fotografía, ¿te gusta también la pintura?. En las descripciones de los cuadros en tu novela se nota pasión. Aunque la fotografía y la pintura tienen mucho en común, ¿no? Por ejemplo en el tratamiento de la luz.

La fotografía y la pintura son en esencia lo mismo, aunque cada una se valga de un soporte y unos medios diferentes. Reconozco que siento una atracción especial por la imagen fotográfica y eso se ha trasladado a su vez a la novela. Cuando escribo parto de una imagen fotográfica en mi cabeza o a veces una imagen real. No siempre hay que escribir ficción desde la ficción.


-Y para crear el personaje de Carlos, ¿qué te inspiró? ¿cómo llegaste a describir de forma tan certera sus sentimientos? ¿ Y qué me cuentas de la música y del piano?

En esta novela quería un personaje que sirviera de contrapunto a Álvaro y pensé en alguien más sensible, que disfrutara de las pequeñas cosas de la vida; al mismo tiempo la historia precisaba un componente dramático que compensara el éxito de Álvaro.
Personalmente creo que la música es algo maravilloso. Da igual qué estilo te guste más; pocas cosas son capaces de cambiar tu estado de ánimo de una forma tan asombrosa. Pensé en el piano porque es un instrumento total y que al mismo tiempo revelaba muchas cosas de la personalidad de Carlos.


-¿Cómo fue el proceso de elección de los escenarios? Es algo muy importante en la novela. En tu blog, por ejemplo tienes un apartado dedicado a alguno de ellos, y una preciosa foto sacada por ti del Lago di Como en Italia. ¿Todos los escenarios son lugares en los que has estado? ¿Te han marcado de alguna manera?

Si algo tienen en común mis novelas es que me gustan los escenarios reales. ¿Para qué inventar esas cosas si están ahí? Si no lo hago tengo la sensación de que estoy rodando una película con decorados de porexpan. También me gusta la idea de  que los lectores puedan “estar” personalmente en ellos.
Los lugares descritos, por tanto, son en su inmensa mayoría reales: hoteles, restaurantes, plazas, calles,…


-¿En qué momento te das cuenta de tu necesidad de escribir? ¿Cómo resumirías el proceso de creación de tus novelas?

 Yo no he sido un escritor precoz. Siempre me ha atraído la idea de escribir, como a casi todos los que nos gusta leer. En mi caso fueron un conjunto de circunstancias como la estabilidad personal y el tiempo necesario para hacerlo.
El proceso de creación (quizá debería incluir este tema en más profundidad en mi web), consta principalmente de tres pasos. Un periodo de unos seis meses para establecer las líneas argumentales básicas, el esqueleto de la novela; otros seis meses para elaborar el primer borrador; y otros seis meses para las correcciones.


-Ahora mismo tienes una novela en proceso, creo que ya está terminada, pero estás con las revisiones, ¿podrías adelantarnos algo de ella? ¿será similar en algo a “La traición” o vas a dar un cambio total en cuánto a temática?

Efectivamente la nueva novela ya está escrita y digamos que ando en el tercer paso, es decir, las correcciones. Creo que en un mes estará lista para enviar a las editoriales.
La temática es completamente diferente, aunque el estilo creo que es similar. Es una obra más extensa (un sesenta por ciento mayor que La Traición) y posee elementos de novela negra. Está ambientada en Londres y su periferia en los años ochenta.

-¿Cuáles son tus escritores favoritos y que crees que tienen alguna influencia en ti? ¿Y novelas, cuáles te han marcado?

Aunque no sea lo más correcto decirlo, no creo que los clásicos hayan ejercido una influencia directa en mí. Me han enseñado a componer una historia y a “escribir” pero mi estilo bebe de fuentes actuales: Tom Wolfe, Cormac McCarthy, Dennis Lehane, Stephen King, Truman Capote, Philip Roth, John Irving… Sí, parece que los escritores estadounidenses me han tocado la fibra, aunque reconozco la maestría de Delibes, Borges o García Márquez, por nombrar algunos escritores en español.


-Has publicado tu novela en papel, y ahora la tienes a disposición en formato electrónico, tanto en epub, como en amazon, dónde creo que está teniendo bastante éxito, ¿crees que hoy en día con la tecnología que hay es más fácil vender libros de este modo? ¿o crees que se satura más el mercado literario?

No existe un modelo editorial perfecto. Amazon ha abierto la puerta a escritores que estaban condenados al anonimato, aunque también es cierto que la falta de filtro editorial puede saturar el mercado con obras sin una calidad mínima. En cualquier caso, la tecnología nos aporta nuevos medios para acercarnos a los libros, ¿por qué no aprovecharnos de eso?


-¿Qué consejos darías a la hora de ponerse a escribir una novela?

Constancia, dedicación, trabajo. Leer mucho y escribir mucho a diario. Escribir como afición es una cosa y pretender hacerlo de un modo profesional es otro muy distinto. Hay que tomárselo como un trabajo, un trabajo del que vamos a disfrutar, pero un trabajo al fin y al cabo, con un horario y unos objetivos que cumplir.


Bueno me despido agradeciéndote tu tiempo y deseándote mucha suerte, estoy segura de que con tu forma de escribir te iras afianzando en el mundo de la literatura.

Muchas gracias a vosotros. Aquí me tenéis cuando lo necesitéis. 


lunes, 10 de diciembre de 2012

Recuerdos: "Beatriz" de Gonzalo Suárez





Es curiosa la forma en la que se nos quedan marcadas las vivencias y las historias que nos cuentan en la infancia. Yo recuerdo de forma especial cuando mis padres hablaban de “Beatriz” y hasta hace poco no he conseguido verla, con lo que el misterio, la fascinación y la imaginación trabajaban alrededor de ella. ¿Cómo sería esta película?.
“Beatriz” dirigida por Gonzalo Suárez en el año 1975, fue rodada en la comarca de Lemos, la mayor parte, en el pazo de Tor, cercano a Monforte de Lemos, y los exteriores, una gran cantidad, en una aldea llamada Xuvencos, que es el lugar del que soy. En concreto además fue rodado en un prado de mis padres, al lado del río Sardiñeira, en donde además tienen un molino de agua, que estuvo en funcionamiento hasta hace aproximadamente quince años. El molino fue utilizado también en el rodaje. Me hablaban de cómo en el rodaje de la película intervinieron José Sacristán, Carmen Sevilla y Nadiuska, que eran los actores más conocidos. En mi imaginación de niña veía a Carmen Sevilla vestida de época paseando por el prado en un día soleado, nada más lejos de la realidad.
Foto sacada de La Voz de Galicia. En ella posa el equipo de la

 película con María Paz Taboada.
 “Beatriz”, cuyo guión es del propio Gonzalo Suárez y de Santiago Moncada, es una adaptación de dos relatos de Ramón María del Valle Inclán, uno llamado como la propia película “Beatriz”, y otro, llamado “Mi hermana Antonia”. Son dos relatos oscuros, en los que flota lo sobrenatural y la religión, aspectos muy importantes en la Galicia tradicional. De ellos toma alguna trama y los personajes más importantes. Por ejemplo, de “Beatriz”, toma el nombre de la muchacha, del fraile, de la condesa, la saludadora y la trama de la posesión demoníaca, que al final no era tan infernal, ¿o sí?. De “Mi hermana Antonia”, la voz narradora del niño, el nombre de la criada, la caracterización de la condesa, el nombre del estudiante, la trama “amorosa”, “el gato que araña”. Después a pesar de tomar elementos de cada uno de los relatos ellos elaboran su propia historia, y añaden elementos nuevos como la trama de la banda de Lorenzo el Quinto.
Es acertada la elección del pazo de Tor como escenario, puesto que el propio Valle Inclán estaba ligado, al haber tenido amistad con la familia Taboada que residía en el pazo y haber estado alojado varias veces en él.

Una vez vista la película pude localizar muchos de los escenarios utilizados, aunque han cambiado por el paso del tiempo. El pazo de Tor, ha sido restaurado, puesto que cuando fue rodada la película era todavía de su última propietaria María Paz Taboada, que murió en el año 1998 sin descendencia y donó el pazo a la diputación de Lugo. Hoy en día funciona como museo, y siguen restaurándolo poco a poco, es una preciosidad que merece la pena visitar. La habitación de Beatriz, por ejemplo, es la habitación que utilizaba el obispo cuando visitaba las parroquias cercanas (muy irónico que fuera esa habitación donde yacía en la cama la muchacha poseída), la habitación de la condesa, era la habitación principal de la casa, una hermosa suite, las salas, el peculiar laberinto,... Lo que se ve en la película y que no está abierto al público por desgracia, es la biblioteca, como me hubiera gustado verla.
Fachada del Pazo de Tor en la actualidad.

Extraño laberinto construído para los juegos de los niños. En la película hay una escena en la que el niño protagonista corre en este laberinto.

En cuanto a lo rodado en mi aldea, ya al empezar la película, se ve el prado entre la niebla, los árboles que lo rodean, el río, que sentimiento al verlo, más parecido a mi infancia que ahora, más abandonado, con más árboles y maleza. El molino, es utilizado como vivienda de la saludadora. Y un puente de madera, que yo ya no recuerdo pues se lo llevó una riada unos años después de que se rodara la película.

Foto de exteriores. Zona río.

Molino

Hay varias curiosidades sobre la película que fue todo un acontecimiento en su momento, el equipo de la película se alojaba en el mítico hotel El castillo, el único que debía de haber en Monforte en ese momento, y se cuenta que un vecino de la zona se coló en la habitación de Carmen Sevilla, con el consiguiente escándalo. Cuentan también que algunos de mis vecinos vieron bañarse a una de las actrices, no sé cual, en el río, unos dicen que desnuda, otros en bañador. La escena de la niebla en el prado con la que comienza la película fue hecha con humo, aunque avisaron a mis padres, que eran los propietarios, para que no se asustaran, no fue poca la alarma que creó ver una humareda salir de aquella zona. La curiosidad de Carmen Sevilla y José Sacristán por saber como funcionaba el molino. Una escena (que debió de ser desechada para la película) en la que José Sacristán corría por la carretera y que una señora al verlo seguido del coche con la cámara le ofreció su casa para esconderse al creer que le estaban persiguiendo. Los coches pasando hacia la zona del rodaje durante días dándole vida a la aldea.
Imagino también el impacto que supuso saber, que un año o año y pico después de esta película, la preciosa y jovencísima actriz que interpretaba a Beatriz, Sandra Mozarowsky, moría en extrañas circunstancias, la versión oficial decía que al estar regando las plantas en el balcón de su piso (era un 6º), sufrió un mareo y cayó a la calle, quedando en coma y muriendo un mes más tarde, también fue extendida la versión en la que dicen que fue un suicidio e incluso un asesinato.
En cuánto a mi opinión de la película, después de tanta curiosidad, y de tener tantas ganas de verla, de tantas expectativas y curiosidad, pues quizá me sentí un poco decepcionada. La trama es un poco confusa y forzada a veces y en especial, el personaje de Nadiuska no encaja con ella. Pero también me parece que está bastante bien lograda esa atmósfera oscura, tétrica y asfixiante, ese lugar en el que la rigidez, la superstición  y la soledad están siempre presentes, y en el que el contrapunto es el personaje de José Sacristán, Máximo Bretal, la voz de la razón, el desenfado y la alegría. Además que voy a decir de los escenarios de la película, estupendos y bien adaptados a la historia. Es una pena que esta película acabara un poco en el olvido, siendo bastante desconocida. Os animo desde aquí, que si podéis le echéis un vistacillo, no es de lo mejor de Gonzalo Suárez, pero tiene su encanto.

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jueves, 6 de diciembre de 2012

No nací mariposa

Hoy, es un día especial. Pero él, no sabe nada. Ni le importa. Sólo le interesa que limpie y guise. Que le reciba dispuesta. Que no me resista mientras me embiste con fuerza. Que cierre los ojos y aguante complaciente, sin quejarme, aunque sienta que me rompo por dentro. Le odio. Es un cerdo. Siento su piel sudada. El olor agrio que despide su cuerpo. El sabor de su boca me da arcadas. Pero soy suya. Ante Dios y ante los hombres, por voluntad de mis padres, desde hace dos años.
Salgo a tender la ropa. El aire fresco de principios de primavera me acaricia el pelo. Y yo, sólo quiero volar. Escapar muy lejos. Sin pensarlo, me echo a correr. La risa se escapa de mi boca, nerviosa, histérica. Me vuelvo loca. Me tiro al suelo. Arranco hierbas en mi arrebato. Y río para no llorar. Río, para espantar las nubes oscuras que me acechan. Y la veo, tan hermosa. Con sus alas extendidas al sol. Tan libre. Tan dichosa. Y la envidio. La atrapo entre mis manos y la siento aletear. Quiere volar. Alejarse de mí. Y la aplasto. Sintiendo como su vida escapa entre mis dedos. Ya no vive. Ya no sufre.
Las lágrimas se me escapan sin querer. Aprieto los dientes para frenarlas. Clavo mis dedos en la tierra húmeda. Quiero hundirme. No quiero estar aquí. Río y lloro. Él, aparece de repente. Me mira enfadado. Asqueado. Me pega. Me agarra por el pelo. Me arrastra a casa. A limpiar, a fregar. Es lo que tengo que hacer.
Hoy, es cinco de abril y cumplo quince años.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Tristeza


Llora tú que puedes,
que no te pesan las lágrimas,
llora,
porque mis lágrimas hieren,
queman,
mis lágrimas son cuchillos.
Río y me escondo,
pero duele,
me duele ese peso,
estoy extraña y gris,
soy alguien que no quiero.
Me busco y no me encuentro,
me veo en el espejo
y no soy yo, soy otra.
Soy la débil, la triste,
soy aquella que ahogué,
pero respira y vive,
está dentro de mí.
Quiero desgarrar mi pena,
quiero echarla, ahogarla,
quiero reír, volver,
no me gusta sentirme así.